Reseña El conde de Montecristo es una sólida novela de aventuras. Naufragios, mazmorras, fugas, ejecuciones, asesinatos, traiciones, envenenamientos, suplantaciones de personalidad, un niño enterrado vivo, una joven resucitada, catacumbas, contrabandistas, bandoleros, tesoros, amoríos, reveses de fortuna, golpes de teatro, todo para crear una atmósfera irreal, extraordinaria, fantástica, a la medida del superhombre que se mueve en ella. Y todo ello arropado en una novela de costumbres, digna de medirse con las contemporáneas de Balzac. Pero, además, toda la obra
gira en torno a una idea moral: el mal debe ser castigado. El conde, desde esa altura que le da la sabiduría, la riqueza y el manejo de los hilos de la trama, se erige en «la mano de Dios» para repartir premios y castigos y vengar su juventud y su amor destrozados. A veces, cuando hace milagros para salvar al justo de la muerte, el lector se sobrecoge de emoción. Otras, cuando asesta los implacables hachazos de la venganza, nos sentimos estremecidos. En definitiva, una novela que nos atrapa de principio a fin.
Dumas, Alexandre Hijo del general Dumas, Alexandre pasó una infancia rural poco ordenada; sólo en París podrá prepararse. En 1829 obtiene un éxito teatral con Enrique III y su corte. Desde entonces, inicia una enorme producción literaria donde además de las obras tea...
Flores, Enrique Nació en Badajoz en 1967. Estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense y Diseño Gráfico en St. Martins, Londres. Después de unos años trabajando en publicidad, pasó a la ilustración como actividad profesional. Algunos de sus últimos libros son ...
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